El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró este viernes que puede hablar en su ‘mañanera’ sobre la revocación de mandato; sin embargo, lo que no puede hacer es promover que voten a su favor.

En días recientes, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que el mandatario está legalmente imposibilitado para opinar o informar acerca de la consulta de revocación de mandato.
Andrés Manuel López Obrador aseguró que dejará el Gobierno si en la revocación de mandato votan en su contra la mayoría, aún cuando no participe el 40 por ciento del Padrón Electoral, requisito para que sea vinculante este ejercicio. Esto lo dice justo cuando se ha colocado en el mes 34 de su administración como el Presidente con la mayor aprobación en la historia reciente del país.
No obstante, las cifras más recientes del poll of polls que elabora Oraculus muestran que de cara a su tercer año de Gobierno, López Obrador promedia un 62 por ciento de popularidad, un nivel mayor al de Enrique Peña Nieto (34 por ciento), Felipe Calderón Hinojosa (61 por ciento), Vicente Fox Quesada (56 por ciento) y Ernesto Zedillo Ponce de León (58 por ciento).

El ponderado de encuestas muestra que a lo largo de su segundo año en el poder, el Presidente López Obrador ha mantenido, en promedio, una aprobación mayor al 60 por ciento. En este periodo su mayor nivel lo reportó justo a los 24 meses de su gestión, cuando tuvo un 65 por ciento de respaldo.


El día de ayer, Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado señalaron que la popularidad de López Obrador pudiera tener otro nivel de aprobación de quitarse los niveles que reporta GEA-ISA, casa encuestadora que preside Jesús Reyes-Heroles González-Garza, Secretario de Energía en el Gobierno de Ernesto Zedillo y director de Pemex con Felipe Calderón Hinojosa.
Esta firma es la que ha colocado en los últimos meses los niveles más bajos de aprobación a López Obrador con cifras que rondan entre el 50 y 54 por ciento, muy por debajo de los porcentajes de las demás casas encuestadoras que colocan al actual Presidente en una aprobación mayor al 60 por ciento.

